JAIME URRUTIA

Toreó templado de salida Jaime Urrutia, con temas como “Pecados más dulces” y “Mi buena estrella”. Sin atragantar, el torero citó al respetable para acompañar los primeros pases. Sin dejarse tropezar la tela por el viaje brusco con “Mentiras” y “Amor de madre”, arrolló hasta dos veces en la búsqueda de mayor riesgo en los adornos, con “Castillos en el aire” y “Con cuatro rosas”. Fuerte de aspecto, nacieron los olés con “Qué barbaridad” en un excelente y ceñido quite de verónica.
No se había cambiado el tercio y ya estaba Urrutia camino del brindis para iniciar una faena de muleta citando a pies juntos por abajo y sacando el trapo por arriba con “Camino Soria” y “El calor del amor en un bar”.
Entonces recuperó el mejor toreo, una trinchera y un cambio de mano de trazo suelto con el público volcado. Varias tandas con preciosos pases de pecho. La faena había logrado una credibilidad alta en el tendido con final apoteósico con “La culpa fue del cha cha cha” y el respetable gritando ¡torero! ¡torero!.

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